Cómo correr después de una gripe

La gripe es una enfermedad que causa fiebre, malestar gastrointestinal y dolores musculares que pueden durar por varios días. Cuando los síntomas de la gripe son severos, no tendrás ganas de salir de la cama y mucho menos de ir a entrenar. Cuando comiences a sentirte mejor, quizás quieras salir de casa después de estar encerrado por el virus. Antes de correr después de una gripe, asegúrate de que tu cuerpo esté listo para lidiar con el desgaste físico adicional que implica correr.


Tómate la temperatura. No salgas a correr si tienes fiebre. Una temperatura elevada es una señal de que tu cuerpo aún combate con el virus. Necesitas dejar que tu sistema inmune elimine la gripe antes de desgastar físicamente tu cuerpo al correr.


Asegúrate de que los problemas estomacales estén resueltos. Los vómitos y la diarrea suelen acompañar a la gripe, provocando deshidratación. El sudar al correr empeorará la deshidratación, aumentando el riesgo de llegar a niveles peligrosos de deshidratación, produciendo problemas como náuseas, diarrea, debilidad y desvanecimientos.


Sigue la regla de las 24 horas. No salgas a correr hasta que los síntomas hayan mejorado durante 24 horas o más. Esto incluye cualquier fiebre, náuseas, vómito, diarrea, dolores musculares o calambres. Como los síntomas de la gripe pueden desaparecer por corto tiempo y reaparecer, debes asegurarte de que el virus realmente se haya ido antes de ponerte las zapatillas para correr.


Reduce la distancia. Después de la gripe, no podrás salir a correr y cubrir la distancia usual de tus entrenamientos. Tu cuerpo ha sufrido un gran desgaste combatiendo el virus y no tiene la misma resistencia y los niveles de energía que solía tener. No te excedas y presta atención a tu cuerpo.


Ajusta tu programa. Al recuperarte de la gripe, pueden pasar semanas ante de que recuperes tu fuerza. No esperes apilar muchas carreras consecutivas o realizar carreras demandantes durante las primeras semanas. Tu cuerpo necesita tiempo para fortalecerse y recuperarse. Si te excedes estando débil, corres el riesgo de debilitar tu sistema inmune y volver a enfermar.

Advertencias

Habla con tu médico si tienes dudas sobre volver a correr. Si te sientes peor, regresa la fiebre o desarrollas nuevos síntomas, consulta con tu médico. Estos son signos de una infección que podría requerir antibióticos.



Puedes seguir estos 5 pasos para saber que acción tomar:


1 Volver a entrenar después de estar enfermo por una patología leve como una gripeno requiere de grandes cambios para que te vuelvas a adaptar. Notarás que, debido a los efectos de la propia enfermedad y al descanso obligatorio que te has tenido que tomar, tu cuerpo no responderá como antes. Por ello, el primer día haz la misma rutina de ejercicios que solías hacer, pero a un ritmo más suave. Al día siguiente, ya podrás retomar tus entrenamientos de la forma habitual, eso sí no vuelvas a hacer ejercicio hasta que estés recuperado del todo.


2 En cambio, en el caso de que vuelvas a entrenar por una enfermedad más importante, que te haya tenido apartado de la actividad física durante más de dos semanas, precisarás de 5 a 7 jornadas de adaptación. Durante esas primeras sesiones de entrenamiento tras el parón, debes centrarte en realizar, principalmente, ejercicios aeróbicos y ejecutados a muy baja intensidad durante periodos largos.


3 Es muy importante que comuniques al médico que ha tratado tu enfermedad que quieres volver a entrenar, ya que él sabrá detectar si ya es el momento adecuado para que lo hagas y, en el caso de que así sea, te dará consejos en función de la patología que hayas sufrido. En todo caso, tú eres la persona que mejor conoce tu cuerpo, así que has de estar muy atento a cualquier dolor o pequeña molestia que notes cuando vuelvas a entrenar, especialmente si se produce en alguna parte de tu cuerpo relacionada con el motivo de tu enfermedad. Si no eres cuidadoso, corres el riesgo de sufrir una recaída.


4 Los calentamientos previos a la sesión de entrenamiento cuando has estado enfermo tienen que ser mucho más intensos, ya que los músculos habrán perdido elasticidad durante la pausa a causa de la patología y no estarán preparados para hacer actividad física. Los estiramientos también son muy necesarios, ya que ayudarán a que la masa muscular recupere su tonificación y su elasticidad perdida durante el tiempo en que has estado enfermo.


5 La alimentación te puede ayudar a la hora de volver a entrenar después de estar enfermo. Incrementa la ingesta de alimentos ricos en proteínas y los carbohidratos. Ten en cuenta que nunca debes comer dos horas antes de iniciar tus sesiones de entrenamiento. Mantente bien hidratado y lleva una barrita energética contigo por si te sientes muy débil cuando practiques la actividad física.


Featured Posts
Recent Posts
Archive
Search By Tags
No hay tags aún.
Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
  • Facebook - Black Circle
  • Negro del icono de Instagram

© 2023 by T-MARKET. Proudly created with Wix.com

iPhone6Carrier_BlogPost_1000x500
19103923_4322
article-1170253-03FCCDE5000005DC-278_634x411
30459698.n0slu6dfce
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now