Cosas en las que no debes pensar durante una carrera

August 30, 2019

Probablemente ya sepas de qué hablamos. Lo habrás experimentado muchas veces y si no has corrido una carrera aún, te invitamos a que lo pruebes. Correr por tu cuenta o con amigos es genial, pero sumarte a una competición por las calles de una ciudad, barrio o simplemente por caminos en el campo es una cosa totalmente distinta.

 

En realidad sería como correr por nuestra cuenta, salvo que con “pequeños” matices, como que cientos o miles de corredores te acompañen en tu camino o que, por efecto de ese dorsal que llevas en el pecho, tus ganas de correr y tu velocidad se multiplican. El objetivo ya no es sólo disfrutar o compartir un rato con amigos, que también, sino enfrentarnos a un reto que nos ponga a prueba y que nos motive a superarnos.

 

Y es por eso que nuestra cabeza funciona de una manera un poco distinta cuando participamos en una carrera. Por eso, su papel es mucho más importante que en cualquier otro entrenamiento. ¿Qué pensamientos debemos apartar de nuestra mente cuando estamos en una carrera?

 

El cronómetro

 

Aunque parece contrario a lo que estamos haciendo, que no es otra cosa que enfrentarnos al cronómetro, debemos procurar apartarnos un poco de nuestro objetivo y no obsesionarnos con llevar los ritmos controlados cada vez que pite el reloj. Esto no quiere decir que corramos a lo loco, sino que intentemos centrarnos en el final de la carrera. De nada sirve mirar el reloj cada kilómetro si eso se va a traducir en más presión. Puede que los primeros kilómetros nos salgan más lentos de lo que esperamos. Esto no sólo es normal sino recomendable. No te obsesiones con querer clavar los tiempos si para ello tienes que someterte a un esfuerzo mayor. En lugar del cronómetro, escucha a tu cuerpo. Es más importante encontrar las sensaciones adecuadas, ese ritmo en el que puedes forzar, pero sin notar que te vas a quedar sin fuerzas en cualquier momento.

 

 

 

Dolores

 

Por supuesto, no hay que ignorar las señales que pueden indicarnos una lesión. Es importante conocernos para saber distinguir una pequeña molestia fruto del esfuerzo de una lesión incipiente. Es difícil que, en un estado de concentración como el que tenemos corriendo, no seamos conscientes de qué está pasando en nuestro cuerpo. Piensa que estás haciendo un esfuerzo un poco mayor que otros días. Es normal que los músculos se quejen. Pero cuidado: si el dolor persiste y te dificulta correr, puede que sea momento de parar.

 

La opinión de los demás

 

Es difícil no imaginarse a uno mismo contando la carrera que acaba de hacer y presumiendo de sus tiempos. Sí, no hay nada malo en presumir, siempre que se haga desde el respeto. Pero a veces nos ponemos una presión extra cuando nos “comprometemos” de alguna manera a hacer la carrera en algún tiempo determinado. Poner nuestros objetivos en redes sociales y comentarlos con amigos es positivo para nuestra motivación, pero no podemos pensar que es una obligación. Sal a tu carrera, haz lo mejor que puedas y disfruta del camino. Ya veremos qué pasa al cruzar la línea de meta.

Please reload

Featured Posts

Como eligir tus zapatillas de correr

August 23, 2016

1/2
Please reload

Recent Posts
Please reload

Archive